03 abril 2007

Siguendo a papá con el enemigo (Veloso)

Esta vez no fueron las ganas de imitar a su padre, sino la insistencia de su progenitor quien hizo a Miguel Veloso jugador profesional. Pero el hijo de Antonio no terminó de gustar en el Benfica, el club donde su padre había llevado incluso los galones de capitán.

No importó, quería ser futbolista pese a esa decepción a los 13 años, dejó muestras de su buen hacer en otros equipos hasta que los ojeadores del Sporting de Lisboa -de los mejores del mundo (Viana, Cristiano Ronaldo o Figo)- pusieron sus ojos en él. Era el gran club rival y ahora es titular de los leones.

Su carrera no ha sido fácil. Tras una cesión la pasada temporada, donde ayudó al ascenso a Segunda en el Olivais e Moscavide, ésta es la de su consagración al lado del técnico Paulo Bento, el entrenador con el que ganó el campeonato juvenil luso y que llegó a coincidir con su padre en el Benfica.

En mayo cumplirá los 21 años y en Europa, en la Liga de Campeones ante el Inter, ya ha destacado secando el juego ofensivo. Fue campeón de Europa Sub-17 (fue capitán) y no falta en las convocatorias de la Sub-21.

Zurdo, polivalente, con calidad para sacar el balón, rápido, fuerte, con visión para cortar balones y muy voluntarioso. Ha acreditado su valía como central o mediocentro contundente.

La pega es que ya no es barato: el Sporting de Lisboa acaba de renovarle hasta 2013 y pese a que Rui Costa ya le ha recomendado al Milan la cláusula está en 30 millones. El Atlético, Real Madrid o Valencia están al quite. Pero también otros. Y su padre sigue sin quitarle ojo, pese a que luche en el archienemigo.

No suele disparar mucho, pero tiene fuerza. Un reciente gol con Portugal de este joven que también atesora otro tipo de elogios entre el público femenino.

1 comentario:

Javi dijo...

Jugadorazo, tanto como central como de mediocentro defensivo. Trabajador, con muy buen toque de balón, buen físico, y bien posicionado sobre el campo. Otro jugador de la llamada 'Quinta del biberón', del Sporting de Lisboa.

Saludos.